Un DJ de boda no es sólo alguien que hace girar los discos, reproduce música de CDs o realiza en un espectáculo de luces. En cambio, un DJ de bodas experto sabe cómo animar a los invitados a la pista de baile, ayudar a que interactúen entre ellos, es juguetón y entretiene al público, por lo que la recepción de una boda debe ser un evento tan memorable como sea posible.

 

Los 15-16 años que llevamos en eventos de este tipo, hacen que sepamos leer con facilidad los gustos de la gente, no todas las bodas son iguales, lo que funciona en una, pueda no funcionar en otra. Por eso nuestras sesiones nunca son iguales, no estan prediseñadas, aunque siguen un patrón diseñado con anterioridad por la propia pareja de novios, ya que ellos son los que mejor conocen sus gustos y los de sus invitados.

 

Aun así, no queda nada cerrado, todo es posible en nuestras sesiones, el DJ parte con la idea, pero segun avance el evento el ambiente debe ir en crechendo, por lo que, ese, y no otro, será el objetivo final.

 

En definitiva, nuestro DJ no va con una sesión enlatada, la musica irá surgiendo, el ambiente irá aumentando y hacer el gusto de la gran mayoría será el resultado de un trabajo bien hecho.